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Tu lista


Contoneo mis caderas
coqueteo con mi mirada
beso con los ojos
soy infiel de pensamiento,
pero muy leal de sentimiento.

Mis labios muestran lujuria,
pero pronuncian con dudas,
reinando siempre un silencio
roto por el cruce de nuestras miradas,
provocando múltiples heridas
que ni con mi saliva
puedo curar.

Te besaré apasionadamente
cuando la luna llena
no quede iluminada en el río Inn
y el piano se calle
cuando en el fondo,
quiere gritar sus acordes más graves.

Cuando deje de ser un número en tu lista,
y dejes de fardar por tu última conquista,
permíteme darte otra pista:
podrás agarrarme de mis rebeldes caderas
jugar con mis pestañas
despeinarme al darme tu aliento
escuchar a base de gemidos
hablar entrecortado por suspiros repetidos.

Podrás reírte a carcajadas,
saborear mis despertares,
cogerme de la mano
y contar mis lunares.

Lástima que lealtad no entre en tu vocabulario.
Y que tu lista sea tu trofeo deseado.
La pena es que prefieras
volar todo por los aires,
antes que ver tu lista hecha cenizas.

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