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Pasado. Presente. Futuro.





Mi yo interior ha dejado de bailar
porque mi corazón ha dejado de marcar el compás.
Ese adiós ha matado de un golpe demasiadas esperanzas
y un único futuro.

Has tirado por la ventana mi corazón
y me he caído de un golpe al suelo.
Llevo tiempo andando sobre nubes
y ahora tu mera respiración me ha empujado
y me ha provocado una terrible caída
de realidad.

Hoy no te tengo esperando en el portal
ni me vas a recoger de mi clase de alemán.
Hoy la caña de después me la tomo sola
pero estoy por ahogarme en ella
hasta saborear cada recuerdo de ti.

Ayer me escribías buenas noches
y hoy sólo son noches sin cielo estrellado
ni si quiera está la luna.
¿A quién va a aullar el lobo?
¿Por quién van a brindar ahora los amantes de aquel bar?
¿A quién van a hacer testigo de las locuras de un sábado noche?

Hoy siento que grito sin voz.
Me ahogo en alcohol.
Me empujan los recuerdos.
Corro hacia atrás
y me choco con un pasado muy olvidado
pero muy presente todavía en mi corazón
y el futuro tocándome la puerta
pero me da miedo invitarle a pasar
porque no me gustan los espacios vacíos.

Llegarán tiempos mejores- dice mi amiga.
Y será cierto.

Sólo espero con ansias
recuperar las fuerzas que he dejado ocultas bajo la cama
para hacer bonito mi presente
amueblar mi futuro
y acudir al altar con mi destino. 

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