Ir al contenido principal

A ti, mi guerrera.



A ti, mi guerrera:

tienes el mayor secreto guardado de toda la humanidad.
Has conocido el limbo,
te han presentado al maligno.
Has sobrevolado el cielo
saltando de nube en nube.
Has aprendido a contar sumando estrellas,
multiplicándolas por las estrellas fugaces.

Bajaste a los infiernos sin quererlo,
supiste lo que era feo
y lo que estaba mal demasiado pronto.
Ni siquiera te dio tiempo a reaccionar,
¿cómo narices pudiste salir tan elegante de aquello?

Si alguien supiera qué es el infierno
por el que tú has paseado,
no sabría hablar,
o tal vez ni siquiera respirar.
Sin embargo tú,
no sólo hablas, sino que cantas
no sólo das luz, sino que brillas
no sólo caminas, sino que bailas
no sólo tocas, sino que acaricias
no sólo miras, sino que iluminas
no sólo luchas, sino que ganas.

Dime,
¿cómo alguien tan pequeña puede ser tan enormemente grande?
¿cómo has desafiado al mismísimo diablo
y has conseguido volver a ganarle?
Tranquila,
que no te va a molestar más.
Que se ha rendido, que ni siquiera va a pensar más en ti.

¿cómo narices lo has hecho, mi guerrera?
Sólo dime esa fórmula,
ese secreto de la humanidad,
para aprender de la mejor.
Eres demasiado grande.
Y yo creí que también lo era
hasta que te conocí.
Recuerda que eres la mejor arma
no necesitas nada más que tu fuerza,
esa que nunca ha conocido fracaso.

Por favor,
déjame conocer tu secreto.
Pagaría millones por saberlo.
Ese secreto que hace que ante el diablo delante
le vuelques con solo un guiño,
y le pisotees con una sola andada.

Dime, ¿cuál es el secreto de la felicidad?
¿cuál es la fórmula de la lucha,
ganar en mil batallas
y salir ilesa?
¿Cómo pones esa sonrisa perfecta y fuerte?
¿Cómo tienes la boca más bonita del universo?
Cómo robas corazones, sin ser ladrona
Cómo conquistas a personas, sin ser reina.
Cómo bailas tan jodidamente bien ese vals sin ser bailarina,
aunque sí la reina del universo,
que desde pequeña
lo tienes conquistado,
y las estrellas te echan de menos.


Como para no echarte de menos, mi guerrera.
Eres jodidamente perfecta. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Abrazos.

Dame un último abrazo y vete. Uno de esos abrazos como los que se dan las parejas jóvenes cuando sus destinos los separa una beca Erasmus. Uno de esos abrazos que le das a tu amiga al despedirte de la mejor noche de tu vida. Uno de esos abrazos que das a tus padres antes de subirte a un avión y empezar una vida de cero. Dame ese abrazo que marca el final de una historia tras cincuenta años casados, que el tiempo pretegió de daños y les hizo invencibles. Dame ese abrazo que mi abuelo dio a mi abuela antes de soltar su último aliento al mirarle a los ojos y sonreír dulcemente. Dame ese abrazo que doy a los míos para luchar por todo lo que venga. Dame ese abrazo para pasar página de ese libro que empezamos hace cuatro años. Dame ese abrazo como el que se dieron Romeo y Julieta antes de que el destino llamase a la puerta. Dame un abrazo. Dame el abrazo que haga justicia a los cuatro años de infinitos. Dame ese abrazo que ponga el límite y me haga entender el final del cuento. Dame ese ab…

Te juro. Te quiero.

Jugando a la pata coja nos hemos caído
saltando partes importantes de nuestras vidas
como el haber apostado por nosotros.
Me he desgarrado la piel por darte mi alma
y no encuentro una sola noche
en el que la luna me susurre tus sueños.
Me voy a ir de esta maldita ciudad
voy a ocultarme en montañas
hacerme amiga de vikingos
y jugar con elfos.
Voy a poner de bandera la prenda que dejaste olvidada en mi cama
voy a poner de ancla tu corazón
y voy a tripular guiándome por tu mirada.
Te juro que volveré
con la batalla ganada
y escribiré mi victoria sobre tu espalda
arañaré tus dudas con mis manos llenas de heridas
reviviré mis cicatrices para acordarme de por quién lucho
y por quién alzo la bandera de mi vida.
Voy a trepar montañas
regalarte las estrellas
retarle a la luna
ganarle al destino.
Voy a darte calor con un abrazo
mientras despierto tus ganas con un beso
que te llegue al alma
y te abrace en un intenso escalofrío de sentimientos.
Voy a repetirte que t e q u i e r o
en cada uno de…

Kufstein

Cuando el avión que aterriza
y no lleva más maletas con ilusiones
ni la chica que lee al fondo del avión sonríe,
las cosas no van bien.
Cuando tocas suelo austriaco,
inundado por una capa de nieve.
Cuando el ego de las nubes supera al sol,
éste se esconde
y aquellas esponjas blancas,
a veces grises,
acaparan todo nuestro espacio, las cosas no van bien.
Si cuando aterrizas,
te sabes el aeropuerto de memoria
dónde es más barato el café
qué tren es el que tienes que coger
y ayudas a los turistas a encontrar las calles
es hora de cambiar de destino, cariño. O al menos, aceptar ese camino.
Siempre fui egoísta con la ciudad donde vivo
siempre le pido más. Hay veces
que espero que todo sea perfecto
sin mover ni un solo dedo.
¿Qué narices espero?
Sin embargo,
aunque me ha costado meses adaptarme
conocer a la familia Klinst,
y saber aguantar a la familia Klein
cada vez me cuesta menos regalar sonrisas.
Creí, Creí que conocía mis límites. Creí que tú, Kufstein,
me habías enseñado a base de …